9 de febrero de 2009

La imposibilidad de predecir la conducta humana


En este artículo publicado en el IJM hablo de la imposibilidad de predecir la conducta humana, especialmente mediante las corriente de pensamiento que se basan el paradigma estímulo-respuesta.

Existen corrientes de pensamiento en psicología que desean explicar el comportamiento humano en función de los estímulos del medio ambiente ya que consideran que éstos moldean y controlan las acciones de las personas. Plantean que la conducta (y no la mente o la psique) debe ser el objeto de estudio de la psicología porque responde siempre a factores externos al propio individuo, los cuales son observables, visibles, empíricos.

Siguen, por tanto, una línea positivista que valora los hechos en sí mismos, es decir, todo aquello que es medible. Expresan que sólo cabe hacer ciencia de lo observable porque es lo único objetivo. Todo lo demás carece de rigor científico.


En realidad, estas líneas de pensamiento surgieron del intento de desarrollar una psicología objetiva en contraposición a una psicología subjetiva con el objetivo de que la psicología tome carta de naturaleza científica. De esta manera, dicen, la psicología se convertirá en ciencia al eliminar todo aquello que no pueda ser observado y medido “objetivamente”. Entrará en el dominio de la ciencia ya que no solamente se podrá conocer, sino que también se podrá predecir. El objeto de las investigaciones no será el de describir la conducta humana sino formular leyes que permitan predecirla.

Para ello, abordan el estudio de la conducta humana basándose en el paradigma estímulo-respuesta (E-R), en donde el estímulo es cualquier factor externo o cambio en la condición fisiológica del animal, y la respuesta es la reacción o conducta frente a tal estímulo. El método utilizado será la experimentación u observación controlada, es decir, el empleado en de las ciencias naturales.

Aquí nos interesa señalar una de las conclusiones a las que llegan y persiguen: si la conducta puede condicionarse, la psicología podrá predecir y controlar la conducta de la misma forma que ocurre con los objetos de estudio en las demás ciencias naturales. Las actividades humanas podrán ser explicadas si se reconoce la respuesta a un estímulo, como si de una máquina se tratase.

Arguyen que si supiésemos todos los estímulos a los que está sometido una persona, podríamos predecir su comportamiento. Watson, fundador del conductismo, creyó que controlando los estímulos del ambiente se podía incluso moldear el carácter de las personas en la dirección deseada. Basta con cambiar convenientemente esos factores externos para obtener la conducta deseada en un individuo.

El gran error de estas “teorías” que tratan de dotar a la psicología de objetividad es no darse cuenta que: no son los estímulos los que determinan la acción humana y la conducta, sino nuestras creencias, pensamientos y juicios de valor. Dicho de otra manera: es la interpretación que el ser humano da a los estímulos recibidos la que determinará su respuesta. El ser humano no es un agente pasivo al cual el ambiente influye sin que exista reciprocidad.

Las teorías basadas en el paradigma E-R no pueden explicar por qué, dada una determinada situación o estímulo, dos personas pueden actuar de forma distinta. Incluso que una misma persona que se encuentra dos veces ante la misma situación pueda reaccionar de manera distinta aunque se mantengan las condiciones. La Ley del Efecto de Thordike, según la cual cualquier acto que produzca un efecto satisfactorio en una determinada situación tenderá a ser repetido en esa situación, está claramente equivocada y no tiene sentido al querer aplicarla al ser humano.

El paradigma E-R presenta una lógica mecanicista dentro de la cual se le niega al hombre toda su autonomía, toda capacidad de generar sus propias conductas y
toda posibilidad de darle un sentido a su acción.

Y es que si quisiéramos explicar las acciones concretas o la conducta de una persona, deberíamos tener en cuenta toda la historia personal del individuo, es decir, movilizar toda su experiencia anterior.

Y aquí entramos en otro gran error de las teorías del E-R: la tendencia a quedarse en los hechos directamente observables/experimentales (aspiración empírico-positivista). No tienen en cuenta cuestiones que afectan la toma de decisiones pero que no se pueden medir, por lo que establece que el hombre es idéntico a su comportamiento, es decir, que se reduce a meros actos o reacciones estímulo-respuesta.

Caen en un simplismo reduccionista al intentar aprehender la complejidad de toda la conducta reduciéndola a asociaciones (más o menos complejas) de estímulos y respuestas. Reducen la psicología a fisiología al suponer que toda la conducta de los seres vivos puede interpretarse fisiológicamente. También reducen lo psíquico a la conducta ya que convierten a la mente a una especie de caja negra en la cual ciertas nociones como las emociones, la personalidad, los pensamientos, la conciencia, la intuición, las ideas, el yo, los sentimientos, las intenciones, no tienen sentido, cabida ni interés real. No tienen en cuenta que la vida mental del ser humano es un factor de su conducta.

La predicción de las acciones concretas de un individuo no es, por tanto, un “problema tecnológico” ya que hay aspectos que orientan la conducta que nunca podrán ser registrados. No solamente no son tangibles/físicos, sino que el propio individuo sólo es consciente de una minúscula parte de ellos, ya que desde las intuiciones (más o menos correctas) de Freud sabemos que el ser humano no es completamente consciente de lo que le mueve a tomar decisiones y a actuar de una manera concreta (“el yo no es dueño y señor en su propia casa”).

Pero es que aunque la medición de todos los factores que condicionan la acción fuera posible (cosa que a todas luces hemos visto que es imposible), la predicción de la conducta y comportamiento humano seguiría siendo imposible. Y esto es debido a que el hombre actúa en base al conocimiento que tiene en el momento presente de la acción. Pero el conocimiento de las personas varía en el tiempo debido a que aprenden e incrementar su información. La implicación de este hecho es que un individuo no puede predecir su comportamiento en el futuro porque desconoce el conocimiento que tendrá en ese momento. No puede saber cómo actuará en base a un conocimiento que no existe. Desconoce en qué manera variará su conocimiento con respecto al que posee actualmente porque todavía no lo ha adquirido. La posibles causas de nuestras acciones sólo pueden ser explicadas y reconstruidas después de los eventos, de la misma forma que uno sólo puede explicar su conocimiento únicamente después de que lo posee. Así que, aunque pudiéramos conocer todos los estímulos y factores que determinan la acción de una persona en el presente, no podríamos predecir su comportamiento en el futuro porque se basará en un conocimiento/información que variará y se incrementará desde ahora hasta ese momento de una forma que actualmente desconocemos.

En realidad, estas teorías del E-R están basadas en la “psicología” animal (y la psicología infantil), siendo sus métodos procedimientos de éstas en lo capital. Sin embargo, el principio de continuidad física (evolutiva) de los animales al hombre no justifica la extrapolación de la metodología y los resultados de las investigaciones realizados con animales al ser humano. Resulta absurdo y carece de validez científica el tratar de explicar comportamientos humanos tremendamente complejos (lenguaje, moral, sociedad, creación artística) a partir de respuestas simples de animales (por ejemplo, una paloma apretando una palanquita).

Y es que los animales no elaboran teorías e ideas de cómo las cosas son o deberían ser. No interpretan la realidad ni el mundo. No se puede hablar, en definitiva, de procesos de conciencia ni de psicología animal. Es un error forzar e intentar buscar facultades intelectuales del hombre en los animales.

Utilizar la misma metodología para el estudio de animales y seres humanos sería negar esta diferencia entre ellos, y llevaría a tomar el presupuesto ontológico de que el ser humano carece también de procesos de conciencia. Bajo su apariencia de ciencia, su valor experimental no va más allá de un exitoso y ya conocido adiestramiento de animales. La verdad, como dijo Russell, es que “de estos puntos de vista sólo ha surgido sabiduría animal”.


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Estupendo post Juan. El conductismo tuvo su época y al igual que otras teorías psicológicas han tenido, tienen y tendrán las suyas. No hay que sacralizar nada y menos en el ámbito de las ciencias sociales. Yo me eduqué cuando en la universidad se sacralizaba al psicoanálisis y sus variantes humanistas. Casi en paralelo emergió con fuerza B.F.Skinner y su conductismo (aunque venía de lejos, desde Paulov); en el intermedio y de manera paralela comienzan a tener cierta presencia los modelos cognitivos del pensamiento y la irrupción de la teorías panteóricas (todo comenzaba a ser analizado por equipos multifuncionales), etc.
Los que tenemos cierta edad hemos conocido todo ello... y sigue sin darnos respuestas al respecto de poder encorsetar de forma alguna a la conducta humana y su devenir.

Por principio soy contrario a sacralizar toda teoría que afirme los secretos del hacer y pensar humano. Y lo seguiré siendo (aunque entre los psicólogos, sociólogos y filósofos desgraciadamente no es difícil encontrar a sesudos catedráticos, que con respecto a las teorías sociales tienen actitudes emocionales similares a las que no pocos tienen con sus equipos de fútbol o ideas políticas. Es decir, son verdad porque en ellas creen, punto (que se lo pregunten en el presente a no pocas psicólogas,sociólogas y filósofas de la teoría de género).

Estoy de acuerdo contigo Juan, que a diferencia del resto de las especies animales, en la humana, la fisiología, más que estar al servicio del instinto, lo está del pensamiento... y que éste, mientras en él se cree, en el mundo universitario sólo son aceptables las pruebas que lo afirman, no las que lo refutan (que en el presente se lo pregunten a las ideólogas del feminismo de género).

...por suerte, como tu bien titulas tu post, en lo que a lo humano se refiere, la conducta no es predecible... y no sólo porque no es predecible el pensamiento, sino porque la respuesta humana al pensamiento predecible, es siempre el mejor estímulo para buscar nuevos caminos, como única garantía para preservar nuestra libertad de pensamiento.

Y en cuanto a la ideología de género, en lo que refiere a sus distintas psicologías, sociologías y filosofías que nos quieren imponer sus cátedras hembristamente como verdades absolutas, para mí (y cada vez para más gente), es el mejor antídoto para nuestra rebelión intelectual.

Recibe un cordial saludo Juan... y espero que nos traigas otros post tan clarificadores como éste.

Pablo el herrero

Palmario dijo...

https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10963944&postID=6789126355634950495
21-2-09

Juan,
Aunque no soy muy docto en esta materia, intentaré ser práctico. O pragmático, como te guste mas.
Desgraciadamente, el tema de la alineación de las masas es de extraordinaria relevancia en el último siglo.

En mi opinión, la respuesta de los sujetos humanos SI se puede prever, aunque no de forma absoluta, y tampoco yo soy ningún gurú personalmente. La clave es que hay que hacer concesiones a la Estadística. Si activamos un estímulo a una muestra suficientemente amplia de indivíduos, procuraremos modularlo para que una mayoría suficiente nos responda conforme a nuestros intereses. Si logramos ganar unas elecciones con un 51%, ¿para qué demonios queremos asegurarnos la respuesta de un individuo concreto?.
Por cierto, cuanto menos cualificados estén los individuos, mas fácil nos será manipular su promedio de respuestas.

Por otra parte, encuentro tu análisis, así como el de Pablo, muy bien fundamentado. Pero encuentro la omisión de un punto de la máxima relevancia, al que solo veo que te acercas cuando citas a Freud.
Según mi punto de vista, el Ser Humano responde en función de sus EMOCIONES, que son los Motores de cualquier Acción. Y las Emociones radican en el SUBCONSCIENTE, no en el Razonamiento Lógico. Por tanto, el Sentido de la respuesta de un individuo, dependerá del reflejo elaborado en su Subconsciente, que es el que gobernará, sin él saberlo, su Reacción Racional.

¿Cómo se hace eso?. Seguro que vosotros lo sabéis mejor que yo.

Saludos.
Palmario
BCN

irichc dijo...

Éste es el motivo por el que las máquinas nunca podrán equipararse al hombre: son incapaces de elevación. Pueden proceder en círculos cada vez más amplios; pueden hacer complejas deducciones y aumentar de modo exponencial el número de premisas; pueden incluso adquirir nueva información continuamente, pero no son capaces de ascender hasta los primeros principios ni de obtener una creatividad genuina, más allá del cruce combinatorio. Ven las consecuencias, suponen la causalidad y prescinden del sentido, expresado en el memorable aforismo según el cual lo semejante atrae a lo semejante.

Lo indeducible excede cualquier previsión racional; lo excede igualmente el impulso innato a actuar, o los fines que lo mueven (el amor al mal, el amor al bien), que no se reducen ni a lo imitativo ni a lo empático. Existe en el plano práctico una separación infinita entre la voluntad y el deber, entre lo contingente y lo necesario. Pues, si todo puede hacerse, nada se debe; si no hay voluntad absoluta, no procede hablar de obediencia ni de auténtica rectitud de ánimo, con lo que el autómata más esclarecido sería tan inmoral como el animal más bajo.

Anónimo dijo...

Hola Juan,
Me ha gustado tu post. Sólo quería decirte dos superficialidades:

-Cuando hablas de no poder predecir el comportamiento humano en un futuro creo que el olvido también influye, es decir, el conocimiento/información no se incrementará siempre.

-Lo que comentas del libre albedrío (o al menos de la imposibilidad de escrutar la conducta humana) me recuerda a los "fenómenos emergentes" de los sistemas complejos, dentro de lo que se llama teoría del caos (que no hay ninguna teoría).
Es algo muy similar a lo que ha dicho Palmario en un comentario anterior.

La quinta pregunta de Punset es acerca de los fenómenos emergentes:

http://www.rtve.es/tve/b/redes2007/semanal/prg275/frcontenido.htm


Este me lo he encontrado buscando el anterior:

http://www.rtve.es/tve/b/redes2007/semanal/pr330/frcontenido.htm

Un saludo.

PacoLondres

t8 dijo...

Buen post amigo.

Anónimo dijo...

Lo siento pero no estoy para nada de acuerdo ni con el post ni con la mayoría de halagos.
¿Eres de formación psicólogo? Se ve una gran falta de información en lo que es el conductismo, la psicología y la naturaleza humana; el post huele a legos.